Archive for 21 junio 2010

Los hombres son como los coches

06/21/2010

Si tienes un domingo de relax, de ésos que sólo te apetece holgazanear en el sofá o en la toalla sobre la arena playera, las neuronas se ponen a trabajar peligrosamente relajadas y dan lugar a teorías bastante curiosas. La que os presento hoy es producto de una intensa reflexión. ¿Sabéis por qué los hombres son como los coches?

Algunos hombres son diésel, te aguantan mucho kilometraje y te desgastan poco. Otros son más tipo gasolina, no veas tú el gasto emocional o monetario que supone estar con ellos por su estilo de vida.

Hay hombres de kilómetro cero, tienen que aprender contigo lo que son capaces de dar y recibir en una relación. Otros tienen el motor quemado y van a trancas y barrancas, se estropearon en una anterior relación y no hay mujer con el mono azul puesto que les recomponga bien, siempre te dejarán tirada o te darán un susto cuando menos lo esperes.

Hay hombres de pocos kilómetros pero bien cuidados, que su anterior conductora dejó por la razón que sea, pero se puede estar muy bien con ellos, ya saben sus límites, hasta dónde pueden llegar y hasta dónde no, se conocen más o menos bien. Otros tienen más kilómetros en el cuerpo que el Papa y tienes la duda de si podrán darte lo que te gustaría recibir en una relación o si aceptarán bien lo que tú les quieras aportar. Toda precaución es poca, la verdad.

Hay hombres con muchos complementos, chorradillas y pijadillas que a la hora de la verdad pueden venir bien o no, y otros que van pelaos, lo que ves es lo que hay, lo tomas o lo dejas, es de tu agrado o no. Algunos hacen que te sientas muy a gusto con ellos, tapicería de cuero, otros hacen que te revuelvas continuamente, tapicería de esparto con espinas.

¿Y qué decir de la carrocería? Puede estar cuidada o no, con rayones, bollos, reparaciones hechas o no, limpitos o con más mierda que el palo de un gallinero. Para todos los gustos, niñas.

En fin. Sobre todo, querida Maripepi, tienes que tener una cosa clara: tú decides en qué coche te montas y a dónde vas con él. No lo olvides.

Las mujeres machistas

06/20/2010

Es un “zas en toda la boca”. Piensas que el machismo sólo se da en hombres, que el doble rasero lo usan sobre todo y por encima de todo ellos, que las mujeres somos víctimas sufrientes y dolientes. Sí, piensas en todo esto hasta que te encuentras con una mujer machista. Y otra. Y otra. Hasta hartarte y darte cuenta de que, aunque no lo parezca, en este país quizás haya más mujeres machistas que hombres así y que nosotras nos podemos hacer mucho más daño entre nosotras que los hombres tal vez puedan causar.

Nos hace daño que nuestra madre tenga una actitud distinta frente al niño y la niña. Si la niña se pega un batacazo amoroso, algo habrá hecho ella, eso le pasa por irse con un mal chico, etc. Si el niño se pega un batacazo amoroso, pobrecito mío lo que te han hecho, tú te mereces algo mejor que esa lagarta. La niña debe aprender a ser autónoma, cocinar, fregar, planchar. El niño, el pobrecito, es que no tiene tiempo porque está muy ocupado estudiando o trabajando.

Nos fastidia mucho que haya mujeres que traten estupendamente a sus compañeros de trabajo y sean toda amabilidad y atención con ellos, mientras tratan con recelo y una sonrisa más falsa que un euro de madera a sus compañeras. Más de una que es así se merecería una dosis de laxante en el café cuando miren para otro lado…

Nos joroba la amiga que dice que prefiere los amigos masculinos porque son más leales, bueno, sinceros, que las mujeres somos muy malas. Ole ahí tus ovarios, shoshete, defendiendo tu terreno y barriendo pa’casa. La amiga que es la primera en llamar “seven eleven” a la que tenga un curriculum amorae algo más extenso de lo que ella considera normal (¿dos novios?¿tres?). La amiga que critica el escote de Pepita